Homilía del lunes de la XXVI semana del Tiempo Ordinario.
El más pequeño de vosotros es el más importante Homilía del lunes de la XXVI semana del Tiempo Ordinario Job 1, 6-22; Sal 16; Lc 9, 46-50 Hay palabras de la Sagrada Escritura que podemos escuchar muchas veces, pero que solamente comprendemos de verdad cuando la vida nos pone a prueba. Una de ellas aparece hoy en labios de Job: «El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó; bendito sea el nombre del Señor». No es una frase pronunciada tranquilamente desde la comodidad. Job acaba de recibir una noticia terrible detrás de otra. Pierde sus bienes, sus ganados, sus servidores y, finalmente, a sus propios hijos. El relato casi no nos deja respirar: «No había acabado este de hablar, cuando llegó otro…». Una desgracia sucede a la anterior. Y Job sufre. Se rasga el manto, se rapa la cabeza y cae por tierra. La Biblia no nos presenta a un hombre impasible, como si tener fe significara no sentir dolor. La fe cristiana no anestesia el corazón. El creyente llora. El creyente puede s...