Las virtudes cristianas (VI): La justicia, aprender que no todo me pertenece.
Las virtudes cristianas (VI): La justicia, aprender que no todo me pertenece Hay una manera bastante sencilla de descubrir si hemos empezado a comprender la justicia. Consiste en reconocer que no todo lo que está a nuestro alcance nos pertenece . Puedo tener delante el tiempo de otra persona, pero ese tiempo no es mío. Puedo conocer un defecto suyo, pero su fama no me pertenece. Puedo tener autoridad sobre alguien, pero eso no convierte su dignidad en propiedad mía. Puedo deber dinero y conservarlo todavía en mi cuenta, pero ese dinero ya no es verdaderamente mío. Puedo haber recibido un favor que nadie me obliga jurídicamente a devolver, y sin embargo existe una deuda de gratitud. Y puedo disponer de veinticuatro horas cada día, pero tampoco todas ellas me pertenecen de la misma manera, porque hay un tiempo que debo a mis obligaciones, otro a quienes me han sido confiados y, de una forma muy especial, un lugar que corresponde a Dios. La justicia comienza cuando dejamos de mirar el mun...