Muchos difuntos: maduración forzosa de nuestra sociedad.
Si miramos a nuestro alrededor nos daremos cuenta de algo obvio: las situaciones difíciles, imposibles, son las que más pronto nos hacen madurar. Por ejemplo, un embarazo adolescente. Se suele ver como un trauma, una desgracia, pero las mujeres que, con valentía inusitada, deciden hacer oídos sordos a quienes aconsejan el camino fácil (siempre es el peor y más traumático) y seguir adelante con la obra de Dios en ellas, vemos un profundo cambio. De carácter, de coraje, de ánimo, de fortaleza. Simplemente ha tenido una maduración forzosa, y ha madurado de un día para otro. Como cuando cultivan la fruta todavía verde del árbol y la ponen directamente en cámara, para que madure. A los pocos días, ya está madurada. Así ocurre también cuando, por ejemplo, pasa un acontecimiento traumático en nuestras vidas. Primero nos hunde, luego nos hace madurar: ver las cosas de otra manera. La crisis del coronavirus ha hecho exactamente eso en nuestra sociedad, en cada uno de nosotros....